sábado, 13 de abril de 2013

Discurso y Racismo. Teun Van Dijk: "Los responsables de estos discursos pueden resumirse en tres P: políticos, profesores y periodistas".


'Se aprende a ser racista y a ser antirracista': Teun Van Dijk

Van Dijk

Este reconocido lingüista holandés, llegó al país como invitado al congreso de Análisis del Discurso

El holandés Teun Van Dijk es uno de los lingüistas más reconocidos en el mundo por estudios y análisis sobre el discurso. Desde hace 30 años, centró sus investigaciones en determinar cómo las palabras promueven, de forma consciente o inconsciente, la violencia, la discriminación y la desigualdad.
"Estudio el discurso del racismo como sistema de dominación", afirma Van Dijk, que está en Colombia como invitado al congreso de la Asociación Latinoamericana de Análisis del Discurso, Alad (que él cofundó hace 16 años), y a inaugurar el doctorado de Educación y Sociedad en la Universidad de la Salle.
Van Dijk ha analizado el tema tanto en Europa como en países latinoamericanos, tanto que uno de sus libros lleva como título Discurso y racismo en América Latina. En este caso habla de la situación de exclusión de grupos indígenas y afrodescendientes.
Usted plantea que el racismo se reproduce principalmente mediante las élites...
Si buscamos la responsabilidad primera, vamos a encontrarla en las élites, en efecto. El racismo no es innato. Nadie nace siendo racista. Se aprende a serlo mediante el discurso, primero el que recibes de los padres, luego el que lees en los libros de texto, después en la televisión, y luego en los discursos públicos, de los políticos. Los responsables de estos discursos pueden resumirse en tres P: políticos, profesores y periodistas. Son ellos quienes tienen el control del discurso y, desde esa posición, exageran las diferencias entre nosotros. Pueden hacerlo por medio de una discriminación abierta -no dejar entrar a tu barrio, a tu oficina, a tu tienda, a tu país a quien es diferente- y una discriminación no visible, cuando las diferencias están en tu mente y de forma normal asociamos lo negativo con otros y lo positivo con nosotros.
¿Se trata siempre de una conducta intencional?
No necesariamente. La gente a veces ni siquiera se da cuenta. Entonces se pregunta: "¿yo, racista?". Pero si observas los diarios ves que hay 100 artículos sobre indígenas o afrolatinos, por ejemplo, y todos tratan de temas negativos. Es algo que ya forma parte de la cultura. Muchos hombres también son machistas sin darse cuenta. Por eso la sociedad necesita des-aprender este comportamiento. No va a cambiar de forma espontánea. Con el racismo explícito es más fácil, porque es más reconocible. De hecho, hay leyes contra la discriminación en todos los países; en Colombia está la Constitución del 91. Pero luchar contra lo implícito es más complicado. De acuerdo, contratas a un negro en tu empresa. Pero ¿y si luego no cooperas con él en el trabajo? ¿Eso cómo lo controlas?
¿Cuáles son las estrategias de discriminación que ve con más frecuencia en los textos?
La más sencilla: enfatizar lo positivo de nosotros -los blancos, los modernos, los buenos- y lo negativo de las minorías. En los discursos de los diarios puedes ver las imágenes que utilizan, qué citan, a quién entrevistan, a quién no le dan la palabra. Cuando hay un conflicto ético en el país, por ejemplo, ¿a quién le van a preguntar primero? ¿A los líderes de las minorías? No. Van a hablar otra vez con el alcalde o el presidente o el abogado blanco.
Habla del uso de las metáforas como algo recurrente.
Las metáforas son muy típicas. Una pregunta: ¿cómo llegan los inmigrantes a España? ¿En avión? ¿En barco? No. Ellos vienen "en olas". Siempre vienen en olas. Así los describen. Es una metáfora muy fuerte porque de inmediato evoca avalancha, una idea negativa. Sientes ahogarte en los inmigrantes. Lo mismo sucede con la ola de delincuencia que se lee en América Latina. Cada palabra provoca una comunicación emocional que debe tenerse muy en cuenta.
¿Tendría que pensarse, según usted, en un cambio desde los libros escolares?
Tiene que ser desde ahí, porque en los libros infantiles ya están inmersos estos conceptos. En esos libros, los héroes son los chicos y no las chicas. Y los chicos blancos. De pronto aparece un amigo de color o un indígena, pero nunca es el protagonista. La representación de la minoría es nula. En los libros de texto de las escuelas se habla de que los indígenas eran grandes guerreros. Eran. Pero ahora son salvajes e, incluso, terroristas porque están ocupando tierras, sus propias tierras, por cierto. En estos textos empieza el énfasis que planteo: lo bueno de nosotros y lo malo de otros.
De acuerdo con sus estudios, ¿se debate lo suficiente sobre racismo y exclusión?
De racismo no se habla. Es casi imposible. Doy un ejemplo: hace poco hice un análisis del diario El País, de España. Sumé cuatro mil artículos referentes a racismo, pero todos hablaban de otro país. Nada sobre España. Solo uno se refería al racismo español, pero la mitad del texto era negándolo. Esto es grave, porque de la misma manera que se aprende a ser racista, se aprende a ser antirracista. Pero sin hablar es imposible.
¿Ha visto avances en el discurso sexista?
Es un hecho que el feminismo de los años 60 cambió mucho el discurso sexista, lo hizo más diverso y más inclusivo. Ha cambiado, aunque no está aún en un estado perfecto. Es cierto que hay presidentas en varios países latinoamericanos, por ejemplo, pero eso no quiere decir que las mujeres de esos países tengan poder.
¿Y el discurso sobre la comunidad homosexual?
No es un tema en el que me haya centrado. Pero la discriminación funciona de igual forma y a veces peor. Si una minoría se combina con otra -sexualidad diferente en este caso- es mucho más complicado. Una mujer negra y homosexual, por ejemplo. Pero, en general, las estructuras de discriminación son las mismas. Sus análisis hablan de la importancia del contexto.
Es indispensable analizar el discurso completo. La interpretación siempre va a depender del contexto. Tú puedes decir las mismas palabras, pero con intenciones diferentes.
Un discurso tiene la fuerza de unir o desunir...
Totalmente. Por eso en mis investigaciones hablo del discurso como forma de inclusión o de exclusión en la sociedad. El racismo es la exclusión de las minorías. Está lo explícito -el policía que en la frontera no te deja entrar o te controla de más-, pero está el discurso, también. El no darte la palabra, no pedirte la opinión, no hablar sobre tus problemas o minimizarlos. Como un discurso desune, puede unir. El feminismo es un ejemplo: fue posible gracias a la solidaridad de las mujeres.
Es importante para la paz.
Hablar es la manera más importante de hacer la paz, aunque muchas veces también es la condición de hacer la guerra. Grandes matanzas de la historia han sido causadas por discursos. La matanza masiva de los judíos empezó con una preparación de la mente mediante el discurso. Todas las formas concretas de discriminación -no dar trabajo, no dejar entrar en tu familia, casa, barrio, club- se preparan primero con palabras. Porque tú solo puedes excluir cuando antes tienes una idea de que otro es diferente. El discurso es muy poderoso y la gente no se da cuenta de su poder . Por un lado, es la forma de interacción entre las personas y, por otro, es fundamental en la creación de los modelos y los esquemas mentales.
Se supone, además, que mantener el racismo favorece a las élites de las que usted habla...
El racismo es un sistema de dominación, y obviamente la dominación tiene grandes ventajas. Si los hombres no quieren a las mujeres en sus empresas, es porque pretenden mantener en sus manos el control, los mejores sueldos, las mejores posiciones. Lo mismo sucede si no dejas entrar a determinados grupos en tu país. Todo tiene que ver con intereses socioeconómicos. Las élites no quieren compartir el poder. Lo que he descubierto en mis análisis de textos es que la prensa de izquierda -que antes se alejaba de los discursos de exclusión- es la que actualmente más critica las cuotas de gente negra, de mujeres y de minorías. El discurso que antes pertenecía explícitamente a los grupos considerados de extrema derecha ahora se repite en todos los partidos políticos. Es algo que veo en mis estudios.
¿Conoce casos en los que ha logrado modificarse este comportamiento?
Claro. El ejemplo del discurso feminista esta ahí y tiene influencia en muchas áreas de la sociedad. Con el racismo hay muchos menos casos, incluso en países donde las minorías son casi mayorías, como en Brasil. Pero siento que si enseñamos sobre el tema (que es lo que yo hago) hay una posibilidad de ir desarrollando un discurso antirracista, de que la próxima generación de periodistas a los que damos clases sepa lo que es racismo en la prensa. Es un comportamiento de siglos y aprender lo contrario exige paciencia. Es un proceso muy lento. Se trata de cambiar la cultura y la mente de la gente, no es una cosa que se solucione con una ley. El discurso oficial puede incluso no ser no racista, pero eso no querrá decir que haya cambios en la calle.
María Paulina Ortiz
Redacción EL TIEMPO.
26 de septiembre del 2012.

lunes, 27 de febrero de 2012

Reflexiones sobre el Racismo peruano del siglo XXI.

Antonio Zapata:"En el Perú la plata te blanquea"

Tras el incidente en que se acusó al hijo de la actriz Celine Aguirre de haber agredido a una pareja con insultos racistas, el historiador Antonio Zapata examina el tema y asegura que hoy en el Perú se discrimina más por posición social que por el color de piel.

Un adolescente (13 años) ingresa a un cine, arma alboroto y cuando es llamado al orden responde con frases racistas. Alguien reacciona, se suscita una bronca en la que se agrede a un menor y el escándalo es titular en todos los medios de comunicación. Irónicamente, esto sucede en un país como el Perú, donde el mestizaje acabó —felizmente— con el concepto de 'razas puras'.

Para el historiador Antonio Zapata Velasco, Ph.D por la Universidad de Columbia y profesor en la PUCP, el 'racismo' —que se expresa con frases alusivas al origen étnico— hoy revela un trasfondo que está más vinculado al estatus económico, el que intenta mantener una 'jerarquía' sobre las personas de menos recursos.

En pleno siglo XXI, ¿qué significa ser 'cholo'?

Cholo es un concepto, más que un tema étnico, de raza. Cholo es sinónimo de bruto, feo, malhecho. La raza se transforma en un tema secundario. Este racismo, que se expresa en cholear a otros, no es el del siglo XIX. Este racismo del siglo XXI está configurado alrededor de la posición social. Se expresa en términos raciales, empleamos sus conceptos, sí, pero la segregación se hace sobre la base de la posición económica. Gente que es morena, eventualmente, será considerada 'blanca' si tiene dinero. Gente blanca puede 'dejar de serlo' si no lo tiene.

¿Ya no existe entonces discriminación por raza en el Perú?

En el Perú sería un chiste ser racista por raza. Somos un país muy mezclado, a diferencia de otras sociedades donde los tipos humanos son más homogéneos. Desde la Conquista nos hemos ido mezclando. Por ese motivo la discriminación no es por el color de la piel, sino por la pinta, la cultura, la plata. Racismo existe en todo el mundo, pero aquí se vive de forma particular. Detrás del racismo existe un trasfondo socioeconómico. Uno puede ser cholo, pero sucede que te sale una beca, te vas al extranjero, te casas con una gringa, te pones terno y regresas al Perú como 'blanco'. Lo fenotípico no es lo determinante, sino la posición social del individuo.

¿O sea que el color de la piel no importa ya tanto en las manifestaciones de discriminación?

Es una primera aproximación, pero lo fundamental es la posición social de la persona. Es un racismo distinto. En Estados Unidos, por ejemplo, no es así. Existen negros con dinero que siguen viviendo en Harlem porque saben que si se mudan a barrios de blancos los van a 'negrear' aunque tengan toda la plata del mundo. En el Perú la plata te 'blanquea'. La nuestra es una discriminación por jerarquía. Todos somos choleados y todos choleamos. Y siempre habrá alguien más pobre que uno para cholearlo. El campesino del valle cholea al indio de las alturas. Probablemente los dos son igual de indios, pero se discriminan en base a las diferencias económicas.

La segregación que promueven las clases altas al agruparse en torno a clubes casi inaccesibles, ¿es expresión aquí de esta forma particular de discriminación?

Es un síntoma de este clima. Desde que se inventó el automóvil las clases altas se van cada vez más lejos. Antes, cuando no existían, estas vivían en el Centro de Lima. Cuando se descubre el automóvil se van a Miraflores, San Isidro. Sin embargo, una vez que se llenó, se empezó a discriminar por el valor del terreno. Pero como la densidad urbana avanzó a través de una economía de servicios, todos los distritos adoptaron un perfil pluriclacista. Entonces se van a La Molina, pero pasó lo mismo. Ahora se van a Asia, mañana se irán a Paracas, a Máncora. El automóvil es el gran segregador, porque cuando uno va con su carro propio se aísla de los demás a través de la distancia.

¿Y por qué no sucede esto en otras ciudades del mundo, donde también existen automóviles hace muchos años?

Porque en otras partes del planeta se inventó paralelamente el metro, que es un espacio público 'homogenizador'. Tú subes al Metro de Nueva York y verás que convive un señor de Wall Street junto a un estudiante negro, un trabajador latino y obreros de la ciudad. En ciudades como Lima, donde el transporte público es un fracaso, hay segregación.

¿Pero la economía no está implementando nuevos espacios donde confluyen ciudadanos de todas las clases?
La tesis del libro de Rolando Arellano (Ciudad de los Reyes, de los Chávez, los Quispe...) indica que el mercado es el gran 'homogenizador'. A partir del consumo se revela que los gustos del sector 'A' son parecidos a los del 'E' porque existen más restaurantes, cines y servicios en general que ofrecen cosas parecidas. En ese sentido, la gastronomía se ha convertido en un puente a la integración.

Así como el acceso al crédito.

Definitivamente. Porque permite que una persona del sector 'E' se compre algo parecido a lo que podría comprar uno del 'A'. No lo mismo, como unas vacaciones a Cancún en primera clase, pero sí un reloj de marca o el teléfono celular más moderno. Según Arellano, estamos ante un proceso de 'homogenización' a partir del mercado que produce elementos integradores, aunque sigamos siendo una sociedad desigual.

¿Las demostraciones de poder económico podrían considerarse una manifestación de este 'racismo'?

Son un mecanismo para evitar ser choleado. Cada uno busca evidenciar una posición lo más elevada posible. En sociedades más horizontales, con una clase media más extensa, no necesitas hacerlo. Pero aquí, en el Perú, si no demuestras que tienes el carro del año o la ropa de marca, te cholean.

En ese sentido, ¿la consolidación de una clase media más sólida no es otro elemento 'homogenizador'?
Sin duda. En los últimos años, no solo entre la clase media ha surgido una mayor conciencia de la gente sobre su propia condición, que sabe que es incorrecto discriminar por raza. La gente rechaza lo que antes aceptaba sin contradicción. Dile indio a un campesino y vas a ver cómo se molesta. La gente ya no acepta ser discriminada así nomás.

¿Qué ha ocurrido para que surja esta conciencia, además de los avances que como sociedad, aunque lentos e insuficientes, rechazan un comportamiento racista?

En los últimos años ha entrado en vigencia una mirada distinta del país sobre lo diverso, lo 'pluri' y lo 'multi'. Si vamos a aceptar como algo positivo que vivimos en un país pluricultural, multiétnico, que nos hace más ricos e interesantes, significa que vamos a ser tolerantes con el 'otro' porque aceptamos que vivimos en un país construido por grupos diversos. La tolerancia es un valor, no como en el caso del hijo de Celin Aguirre y Micky González, donde la falta de esta es un defecto.

¿El hijo de esta pareja discrimina por aprendizaje de sus padres, por su entorno o por la sociedad, que discrimina a veces de manera inconsciente?

El individuo se construye sobre la base de sus referentes familiares, su escuela, su ciudad, el barrio, etc. Todos ellos son determinantes en toda conducta individual.

Y si en los últimos años nos estamos reconociendo como un país multicultural y pluriétnico, ¿por qué subsisten este tipo de expresiones?

Mira, en el pasado el Perú vivía el ideal del mestizo. '¿Quién es el peruano ideal?', se preguntaban los intelectuales: el mestizo. Un personaje del futuro al que nos acercamos por la mezcla racial. Había la idea de una olla enorme, en la que se metían diversos ingredientes: el blanco, el indio, el negro, el chino. Al integrarlos salía un puré. Ese puré era el mestizo. Todos iguales, como en México, donde todos son 'cholos'. Ese era el ideal, pero no llegó. Hasta que a fines de los 90, entre el fin de Sendero Luminoso y el neoliberalismo, surgen los conceptos de lo 'pluri' y lo 'multi' como elementos que reconocen que las diferencias nos hacen más ricos.

¿Pero en qué momento retrocedemos a expresiones como las de la familia de Celine Aguirre, que en su defensa dijo no querer saber nada de esos 'fulanos'?

Porque esta teoría tiene un peligro, que subyace en la expresión de Celine Aguirre, que es la discriminación. "Está bien que seamos 'multi', pero yo en Asia y tú en Villa El Salvador, y ni vengas para acá". El ideal del mestizo, malo que bueno, tenía un afán democrático, quería que todos fuéramos iguales. Mientras que lo 'pluri', que es aún más democrático, tiene una trampita, que se expresa en el caso del hijo de Celine y Micky, que es 'tú allá, no te conozco', un Perú como un conjunto de fragmentos separados. Para que funcione el discurso de lo 'pluri' se necesita construir una nación integrada, necesitas querer conocer al 'otro' y abrir la puerta de tu casa para que te conozcan. Si no, bajo el discurso de lo 'pluri' se va a esconder la misma discriminación de antaño.

Este hecho se produjo en un cine, un espacio donde hace tres meses discriminaron a otra persona. ¿Acaso estos lugares, como los centros comerciales, no son también elementos 'homogeneizadores'?

Pero son locales privados, donde el que vigila posee sus propias ideas y prejuicios, convirtiendo dichos espacios en lugares de conflictos. A diferencia de las plazas públicas, donde uno va con su familia y no te miran raro si no compras o no gastas.

¿Dónde empezó este defecto?

Desde la Conquista, cuando se establecieron leyes para los blancos, leyes para los indios y un tercer paquete de leyes para los negros, un código 'negrero'. Es una época lejana, pero el problema es que no hemos superado estos traumas como sociedad. En México, que tiene otro tipo de problemas, sí lo han superado. No hemos resuelto nuestra integración como nación. Somos un país fragmentado donde unos discriminan a otros.

Estos debates, cada vez que surge un caso particular, ¿son positivos o son más de lo mismo y mañana nos choleamos como si nada?

Son positivos porque nos permiten ventilar traumas que tenemos. Lo peor que podríamos hacer es esconder cada caso, porque más tarde explotan en forma de otro Sendero Luminoso. Mientras más se converse o ventile, existe una mayor posibilidad se superarlos.

¿Estaremos en vías de desterrar esta forma de discriminación?

Lo estamos enfrentando. No sé si lo superemos, pero es mejor que lo discutamos. Así evitaremos resultados más funestos.

Fuente: Revista Correo Semanal. 23/02/2012.

Recomendado:

Descripción y análisis del racismo en el Perú.

Choleando la choleada: Tanaka vs Bruce.

Psicoanálisis y sociología. Blog de Martín Tanaka.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La publicidad machista en el Perú: La tradición de publicidad sexista y machista.

Derechos comerciales
Cuando la publicidad es machismo puro

La publicidad es el medio eficaz para vender un producto, pero podría convertirse también en un instrumento para reproducir conductas prejuiciosas y hasta ofensivas hacia las mujeres. Los spots de la cerveza Brahma y del desodorante Axe así lo demuestran. Las feministas los “premiaron” por ser los más machistas del año.

Por: Flor Huilca

Se me perdió mi entrada. Haría de todo por otra, y encima se me olvidó mi carpa, dice la muchacha.

–Yo traje la mía, le responde el chico.

–¿La compartimos?, pregunta ella.

La muchacha no solo se ha lanzado a los brazos del chico, que luce entre atolondrado y seducido, sino que además habla con un tonito de voz empalagoso que no deja duda de que realmente haría de todo por una entrada. Ocurre en uno de los comerciales que la marca de cerveza Brahma utilizó para sortear entradas al concierto de los Red Hot Chili Peppers. La escena explota el estereotipo de la mujer que no tendría escrúpulos en utilizar su cuerpo como un arma para lograr todo lo que quiere, un manido recurso al que todavía apelan los publicistas en el siglo XXI. Esta “obra maestra” le ha valido a Brahma ser merecedora del antipremio Sapo TV a la publicidad más machista del año.

No es la primera vez que esta empresa cervecera aparece entre los finalistas de este concurso organizado por Fem Tv, un colectivo que agrupa a organizaciones feministas. Brahma lleva tres años en este empeño. Y esta vez ganó por partida doble: dos de sus comerciales –la chica que olvidó su carpa y la chica de la china y del sol– fueron seleccionados entre los ocho comerciales que promueven el machismo.

El veredicto del jurado fue unánime –y severo– con este spot comercial. Maritza Villavicencio, la historiadora que integró el jurado, considera que esa escena denigra tanto a la muchacha como a su acompañante porque sugiere que las cosas se pueden conseguir con el cuerpo y a cualquier costo. “Eso más parece una relación entre un idiota y una boba, y esa no es la aspiración de los jóvenes ahora”, sentencia con indignación.

Mariela Jara, de Milenia Comunicaciones, señala que Brahma es todo un caso para su colectivo porque desde que ingresó al mercado peruano apela a la peor tradición de publicidad sexista y machista para vender su cerveza. En opinión del crítico de televisión Fernando Vivas Sabroso, también miembro del jurado, la cerveza es una bebida que se consume en un contexto social y cultural en el país. Por eso le preocupa que la publicidad de cerveza retroalimente el círculo vicioso de alcohol, fútbol, machismo y mensaje denigrante contra la mujer. “Es asquerosamente machista y hay que decírselos”, sentencia Vivas Sabroso.

Brahma se permite esos excesos en el Perú (no se le ocurriría hacer lo mismo en Brasil, su casa matriz) porque no ha firmado el código de autorregulación que rige a otras compañías cerveceras y a las que producen piscos y vinos. La única cervecera que respeta estos códigos, explica Mariela Jara, es Backus, que tiene formas más creativas para promocionar sus productos.

Otro comercial cuestionado por Fem Tv es el del fin del mundo del desodorante Axe. El spot, que ganó también el Sapo TV en la categoría votación del público, muestra a un Noé juvenil y apuesto, quien luego de construir su arca coge un desodorante spray y esparce el contenido sobre su cuerpo. De pronto decenas de mujeres hacen cola para entrar en su arca. Es un ejemplo, explica Rosa María Alfaro, otra de las integrantes del jurado, de cómo un buen trabajo estético puede perderse cuando tiene un contenido sexista y es, además, todo un absurdo porque jamás nadie se ha sentido movilizada por un olor. “Exacerba la supuesta superioridad del varón y pone a las mujeres en una ubicación totalmente subordinada”, señala.

Axe también ganó el Sapo TV en el 2010. Se trata, precisa Mariela Jara, de una empresa que reconoce publicitar su desodorante como un instrumento para someter a las mujeres, algo que le ha valido denuncias en otros países: “Para la sociedad civil, Axe representa todo un desafío: cómo colocar a una empresa dentro del estado de derecho. Esta es una empresa que persiste en esa apuesta y que no se siente mal por eso, pero el que haga empresa no lo coloca en una isla”, explica.

Indecopi al margen

Desde 1995 las organizaciones feministas presentan a Indecopi denuncias contra este tipo de comerciales, pero no han tenido éxito, aun cuando en los spots el carácter sexista es evidente.

Para Janeth Llaja, abogada de Demus, estos resultados se deben a que Indecopi tiene una mirada restrictiva de la Constitución y de las convenciones internacionales que promueven los derechos humanos, frente a la libertad de expresión y de empresa que promueve.

Los fallos de Indecopi, cuenta Llaja, argumentan que no puede pronunciarse sobre si hay o no discriminación en un comercial publicitario, salvo que se promueva un acto específico de discriminación. Por eso se decidió llevar en apelación al Poder Judicial algunas de las 16 denuncias denegadas por Indecopi. Una de ellas logró un fallo a favor en el 2002. Se trata de un spot del jean Mc Gregor, en el cual una mujer reconoce a su agresor por la marca del pantalón pero pide a la policía que no lo detenga.

“El Poder Judicial le dice a Indecopi que debe señalar si hubo o no discriminación en este caso. Para nosotros la ley lo faculta a pronunciarse, pero para obligarlo se requieren modificaciones puntuales en la ley”, señala Janeth Llaja.

Pero las feministas destacan que también hay publicidad que merece el reconocimiento, como el comercial de Pinturas Fast. Este muestra a una mujer orgullosa de haber logrado ser dueña de un mototaxi y que luego pinta su casa. Esa imagen libera a la mujer del encasillamiento y la muestra emprendedora, independiente, autosuficiente.

Ricardo Chadwick, director creativo de la agencia Fahrenheit, confesó que la idea de una mujer con su mototaxi respondió más a un criterio intuitivo que a la idea de contribuir a acabar con el machismo. El personaje como tal nos parecía interesante; nos gustaría, sin embargo, incorporar estos criterios en forma más espontánea”, dice. A las consumidoras también nos gustaría.

Fuente: Diario La República, "Revista Domingo". 17-12-11

domingo, 30 de octubre de 2011

Las páginas “antiamixer”. Discriminación en la red: El fenómeno del racismo en la web peruana.

Racismo juvenil en Facebook

Un fenómeno de discriminación racial ha empezado a circular en la red. Se trata de las páginas “antiamixer”, creadas por un grupo de adolescentes de clase media alta, dedicadas específicamente a la búsqueda, selección y publicación de fotografías de jóvenes de ascendencia andina que se sienten orgullosos de mostrarse como son.

Por: Juana Avellaneda

Verónica Salem es una reconocida fotógrafa y comunicadora social. Tiene 42 años y estudia el fenómeno del racismo en la web desde el 2009. En su oficina de la Universidad Católica, donde trabaja, se escucha un reggaetón. Le pido que me explique el “fenónemo amixer”. Enseguida coge su mouse, abre su cuenta de Facebook y abre un página con más de 41 mil fans que tiene por nombre “Anti Hi5 amixer.com”. En la pantalla aparecen las fotografías de decenas de adolescentes; todas estas imágenes han sido robadas de sus cuentas Hi5 y publicadas, sin su autorización, con comentarios racistas. En el muro de “Anti Hi5 amixer.com” se puede leer: “Mata a un amixer y siembra un árbol. Para todos los que tienen ganas de acabar con esta plaga humana”, “Like si estás a favor de eliminar a los amixer”, “Si no sabes qué es amixer chúpame las bolas”. Salem, quien está preparando su tesis “Amixer en Facebook: una investigación sobre la choledad virtual”, no puede evitar fruncir las cejas al leer lo que estamos reproduciendo. Según su investigación, los racistas serían adolescentes de clase media alta que se dedican a la búsqueda, selección y publicación de fotografías de otros adolescentes limeños en situaciones privadas. El proceso de discriminación, explica, empieza en el momento en que un joven cualquiera se toma una foto posando de manera sexy, en el caso de las mujeres, o como reggaetonero en el caso de los hombres. La gran mayoría no tiene idea de que estas fotos, a menudo tomadas en baños, azoteas y espacios privados, terminan siendo publicadas por jóvenes racistas que se encargan de acribillarlos con insultos por su original manera de editar, escribir, posar y expresarse. “Es aquí donde nace la etiqueta amixer, que tiene que ver, básicamente, con la estética. Muchas de estas personas no saben que los llaman amixers. Amix viene de la palabra amigo, pero cuando le agregaron el ER se volvió despectivo. Se trata de clasificar al otro, de burlarse, de etiquetarlo. En el Perú el racismo, históricamente, siempre ha existido, pero antes te discriminaban por el color de la piel o por el lugar geográfico de nacimiento. Hoy te discriminan en redes por la tipografía que usas”, explica Salem.

Discriminación virtual

En una de las fotografías robadas por “Anti Hi5 amixer.com”, aparecen cuatro amigos disfrazados como si estuvieran en una fiesta de brujas. Los 32 comentarios que figuran al pie de la foto son, verdaderamente, indignantes: “Asu, los amixers también son gays. El de atrás tiene un orgasmo al ver al transformer de tres cabezas”, escribe Carlos Andrés B; “Mutantes invadiendo el planeta tierra”, postea Jesús Alexander León Reynoso. En otra foto aparecen dos niñas que han decorado su foto con caritas felices, corazones y una frase coloreada de rosado que dice “cremitas toda la vida”. Marina Castillejo Ravello comenta con groserías: “Puta, qué asco. Pero qué se puede esperar, son amixers”; “Pirañas de mierda, vayan a lavar sus calzones”, añade Henry César Ninancuro. Intentamos comunicarnos con los seguidores y creadores de las 15 páginas intolerantes que circulan en Facebook, pero no obtuvimos respuesta. Es más fácil agredir al otro escondiéndose detrás de una pantalla.

Sofía Olaya Martínez tiene 17 años, es estudiante de periodismo y figura como una de las administradoras de la página “Yo dejé el Hi5 porque se volvió muy amixer, puaj”. “Quiero dejar en claro que no me considero ‘antiamixer’. Ser amixer no te hace mala persona ni mucho menos es denigrante. No todos los que le dan like a la página son discriminadores”, asegura. Cuando le pregunto qué características convierten a una persona en amixer, responde: “Utilizan indiscriminadamente las mayúsculas y minúsculas. Además, se caracterizan por usar doble ‘i’ y por reemplazar las ‘s’ por las ‘z’ en sus oraciones. Editan sus fotos con oraciones como ‘tU XiKiIItA MaHaZ NaHh’ acompañada de brillos y colores. La mayoría se toma fotos en posiciones obscenas y colocan con letras de colores a los equipos de fútbol que apoyan”. Me pregunto: ¿Y acaso esto es una justificación para discriminarlos? Hacemos clic en la página Amixer Detected. Tiene más de 52 mil fans. Un adolescente algo robusto aparece en una foto retratando sus abdominales falsos en el espejo. “Eso no es goma, ni Paint. Está pegado con chicle”, se burla Alexander Román Porras. Salem indica que esta manera exacerbada de exhibirse se debe al bombardeo de los medios masivos. “El denominado amixer es aquel que mira mucha televisión, escucha radio y va al cine. Ellos adornan y publican sus fotos utilizando su imaginación y no tienen ningún problema en que la gente los mire. Quieren ser, aunque sea por un momento, la estrella que sale en la televisión, el actor de cine”, afirma la especialista.

“Yo era amixer”

A Valeria Rojas, de 18 años, le “llega” que los mal llamados “amixers escriban todo mal y que se vistan como pirañas”, pero tampoco le gusta que los discriminen. “Yo era amixer cuando estaba en el colegio. Escribía todo con mayúsculas y minúsculas. Era parte de la moda del momento “, confiesa sonriendo. En el camino encontramos a Erick Chávez, estudiante de diseño publicitario de segundo año. Viste zapatillas blancas, pantalones holgados y gorra. Tiene 19 años.

Erick asegura utilizar la palabra “amix” para llamar cariñosamente a sus amigos. No tiene idea de la movida discriminatoria que existe en la red. Seguimos nuestro recorrido. En el Jirón de la Unión un grupo de adolescentes le huye al flash de la cámara. Cuando me acerco para preguntarles si escuchan reggaetón, adornan sus fotos con emoticones y prefieren el Facebook dicen que sí. “El Hi5 ya pasó de moda”, afirma Angélica, de 16. Cuando le pregunto si sabe que existen páginas creadas especialmente para discriminar a la gente por su manera de expresarse en la red, su rostro se distorsiona. “¿Es en serio?”, dice horrorizada. Ser etiquetado de amixer, hoy en día resulta igual de ofensivo que estar en un mercado en el que, según como te expreses, te toque recibir jurel o lenguado.

DISCRiMINADOS
Jorge Bruce

Psicoanalista y autor de la obra Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo.
“Hay una necesidad compulsiva de señalar la huachafería, el mal gusto, la confusión de códigos, eso que Umberto Eco decía que era el Kitsch y que en el Perú llamamos, pues, huachafería. Este fenómeno produce también una violencia social, de agresión, insultos, desprecio, marginación y llegamos a los viejos discursos peruanos de la cholificación, que creo es lo que está detrás de todo esto. Seguimos siendo una sociedad profundamente jerarquizada y estamental. Estas personas rechazan a los que muestran cómo se sueñan, cómo se idealizan, cómo viven, cómo se divierten. Y esto lo hacen mediante la parodia, la ironía, el desprecio, la burla. Y la pregunta sería por qué. En primer lugar, creo yo, para mantener las barreras, los estamentos. Como se decía hace mucho tiempo atrás, para que no se igualen”.

HALLAZGOS DE VERÓNICA SALEM

Verónica Salem asegura que los ‘amixers’ viven, mayormente, en San Juan de Lurigancho, Breña, Villa El Salvador y Chorrillos.
Sus edades oscilan entre los 10 y 20 años.
El 90%, indica, sería de tez trigueña.
En su investigación también logró identificar que utilizan ciertos programas de retoque como Paint y Picnik.
Han creado su propio idiolecto, en el que reemplazan la S por la Z, la Q por la K y al final de cada vocal le agregan una H, por citar algunos ejemplos.

Fuente: Diario La República, Revista "Domingo". 30 de octubre de 2011.

sábado, 19 de marzo de 2011

“Singular régimen político donde los individuos alcanzan la condición de ciudadanos mediante el reconocimiento de su libertad e igualdad políticas”.

El saber del ciudadano. Las nociones capitales de la democracia.

Por: Francesc de Carreras. Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB.

Hay que enseñar qué es democracia? ¿Debemos aprender qué significa la democracia? Acaba de aparecer un libro que no sólo responde afirmativamente a ambas preguntas sino que, además, hace propuestas, abiertas y razonadas, sobre el concepto actual de democracia.

En efecto, el libro El saber del ciudadano. Las nociones capitales de la democracia, dirigido por Aurelio Arteta, con la colaboración de Félix Ovejero, Javier Peña, Luis Rodríguez Abascal, Alfonso Ruiz Miguel y Ramón Vargas-Machuca, todos ellos prestigiosos especialistas en pensamiento político, ofrece una síntesis sobre esta cuestión accesible para un público amplio, acostumbrado a leer ensayo. Advirtamos, además, que uno de sus principales méritos está en que, pese a ser un libro escrito por varios autores, no se trata de una mera recopilación de trabajos dispersos, sino de un texto planificado de antemano, bien sistematizado y, quizás gracias a la severa batuta del profesor Arteta, perfectamente vertebrado. Ello se ha visto facilitado porque sus autores, todos ellos profesores universitarios, han reflexionado desde hace años en común sobre esta materia en múltiples encuentros, seminarios y jornadas de trabajo. Por tanto, esta síntesis sobre la idea de democracia está basada en monografías previas de los propios autores y en un diálogo constante entre ellos.

Vayamos al punto de partida: ¿la democracia se aprende y, por tanto, hay que enseñarla? En España la cuestión está a la orden del día debido a la controversia que ha levantado la asignatura educación para la ciudadanía. El juicio de los autores del libro - en un capítulo inicial redactado por Arteta- es tajante: si la enseñanza de la democracia consiste en trasmitir a los estudiantes cómo debe organizarse el ámbito de lo público, la responsabilidad le corresponde a los poderes públicos. Por idénticos motivos, la educación en las creencias de los padres respecto a las cuestiones privadas corresponde a estos.

Ahora bien, las concepciones de los niños y jóvenes, tanto respecto a la esfera privada como a la pública, no son, por supuesto, simples prolongaciones ni de lo que les han enseñado sus padres ni de lo que aprenden por mandato de los poderes públicos, sino que libremente, a lo largo de los años, deben llegar a conformar estas concepciones en ambas esferas para dotarse de personalidad propia. Por tanto, si lo que se enseña en educación primaria y secundaria sólo son las reglas básicas de nuestra organización política y no las creencias de los profesores que las imparten, nada puede objetarse a la asignatura educación para la ciudadanía, sino todo lo contrario: dado que, como sostienen los autores, no hay democracia sin demócratas, sólo el conocimiento de tales reglas puede dar consistencia a una democracia, es decir, a una forma de vivir en común basada, como dice Rawls, en los principios de civilidad, tolerancia, razonabilidad y sentido de la equidad.

El meollo del libro está dirigido, sin embargo, a explicar el enunciado que figura en su subtítulo: las nociones capitales de la democracia. Para algunos, incluso para ciertos clásicos de la teoría política del siglo XX (Schumpeter, Downs o Dahl), existe democracia en un país cuando hay elecciones competitivas garantizadas por los derechos políticos fundamentales. Simplificando, allí donde hay libertad de voto existe democracia. Para estos teóricos, la democracia es sólo un modo de decidir por mayoría las cuestiones que afectan a una colectividad. Nuestros autores, en cambio, sostienen un concepto mucho más exigente: las decisiones democráticas - acordadas, desde luego, por mayoría- sólo son la culminación de un proceso y para que estas decisiones sean consideradas democráticas, tan importantes son los condicionantes del proceso como el voto mayoritario que al final resulte.

Así pues, la idea de democracia es bastante más compleja que la simple idea de “gobierno de la mayoría” y consiste, según nuestros autores, en aquel “singular régimen político donde los individuos alcanzan la condición de ciudadanos mediante el reconocimiento de su libertad e igualdad políticas”. Por tanto, los elementos que constituyen el armazón de una democracia son muy variados. En primer lugar, en el mismo proceso de toma de decisiones hay que distinguir entre las ideas de representación, deliberación y decisión. Cada una de estas fases es estudiada con detalle. En segundo lugar, se analizan las diversas formas y tendencias que adopta hoy la democracia: constitucional, liberal, republicana. En tercer lugar, se tratan los desafíos (por ejemplo, el nacionalismo) y riesgos (por ejemplo, la tolerancia ilimitada) de las democracias actuales. Finalmente, dado que el mismo concepto de democracia alude a un ideal todavía inalcanzado, se estudian los problemas pendientes, especialmente los derivados de la escasa implantación del valor igualdad.

En suma, un libro fundamentado y claro para cualquier ciudadano que quiera conocer las bases de su condición de ciudadano. Asu vez, un texto extremadamente útil para quienes deban explicar la asignatura educación para la ciudadanía.

Fuente: LA VANGUARDIA, jueves 19 de junio 2008.

Recomendados:

El saber del ciudadano ( Arteta, Aurelio / Alianza ).

"Una de las cosas que la democracia exige, es el enterarnos en qué consiste ella". La ética de la verdad absoluta y la ética de la duda.

miércoles, 2 de febrero de 2011

La Felicidad y enmienda a la Constitución para hacer de este tema un derecho social.

¿Buscar la felicidad es un derecho?

En Brasil se debate en el Congreso una enmienda a la Constitución para hacer de este tema un derecho social esencial para las personas.

¿Buscar la felicidad es un derecho constitucional? En Brasil, esa inquietud está siendo debatida en el Congreso, donde se discute una enmienda a la constitución de 1988 para incluir la búsqueda de la felicidad como un derecho social esencial.

La llamada propuesta de una enmienda constitucional de la felicidad ya fue aprobada a finales de 2010 en la Comisión de Constitución y Justicia de la cámara alta y tiene grandes posibilidades de ser votada favorablemente este año en el Senado.

Detrás de la iniciativa está el Movimiento Más Feliz, cuyo coordinador, Mauro Motoryn, comentó que la idea viene de experiencias similares adoptadas en Francia, Gran Bretaña, Japón y Corea.

Desde hace más de dos siglos, la Constitución de EEUU consagró la búsqueda de la felicidad como un derecho inalienable del individuo.

Los brasileños son conocidos como gente festiva y alegre, incluso aquellos que vienen de los sectores más pobres. Es uno de los pocos países del mundo que tiene tres días feriados por el Carnaval previo a Cuaresma y sus habitantes no tienen dificultades en encontrar excusas para una fiesta.

Pero no es esa la idea de felicidad que busca la enmienda. De aprobarse la reforma, la carta magna diría: “son derechos esenciales para la búsqueda de la felicidad la educación, la salud, la alimentación, el trabajo, la habitación, la seguridad, la providencia social, la protección a la maternidad y a la infancia, la asistencia a los desamparados, en la forma de esta Constitución”.

El texto nuevo agregaría la frase “para la búsqueda de la felicidad” a la redacción actual del artículo.

El impulsor de la inicitativa en el Senado, el legislador Cristovam Buarque, un exministro de Educación, cree que una enmienda de ese tipo puede ayudar a la población a tener una noción más concreta de sus derechos sociales.

Sin embargo, tales argumentos no convencieron a todos. El profesor y especialista en derecho constitucional Cristiano Paixao, de la Universidad de Brasilia, advirtió que una reforma así podría acabar convertida en “folclor jurídico”. Tendría sentido, dijo, “si fuera en la época de la redemocratización, del movimiento por las elecciones directas. Ahora va a caer en desuso”.

En Gran Bretaña, el primer ministro David Cameron pidió a la Oficina Nacional de Estadísticas preparar métodos de medición del “bienestar general”, basado en estudios centrados en la felicidad como objetivo de las políticas de desarrollo.

En Corea del Sur y Japón, la felicidad está consagrada en sus constituciones como un derecho inherente a cada individuo y la sociedad.

Fuente. Diario La Perú 21. Miércoles, 02 febrero de 2011.

lunes, 17 de enero de 2011

Sueño americano, ética protestante, burbuja especulativa, locura consumista y quiebre financiero.

El sueño americano se desvanece

Por: Francisco Durand (Sociologo)

“Es el declive”, me dijo un profesor cuya oficina es contigua a la mía. Comentaba el hecho de que entre muchos estudiantes se ha perdido la capacidad de entrega y dedicación que los profesores de la vieja escuela, como mi colega, siempre esperaron de ellos. En similares conversaciones, he escuchado repetidas referencias al abandono de la ética protestante del capitalismo que Max Weber alabara entre norteamericanos y alemanes para explicar el surgimiento del capitalismo. Pero hay más.

Algunos mencionan que en realidad esa ética ya no es necesaria, en tanto los EUA se han convertido en una economía de servicio. Dos tercios de la economía funcionan en torno al consumo masivo, lo que genera sobre todo puestos de trabajo de venta en centros comerciales, más que en fábricas. El consumo en los EUA de hoy depende de ítems de alto precio –casas y carros– y los de menor precio, que se adquieren en los centros comerciales, convertidos en las catedrales modernas. Ahora los domingos no se va a la iglesia, se va de compras.

Tanto EUA como Inglaterra cada vez manufacturan menos. Sus corporaciones se han ido a otras partes, a países como el Perú o la China, donde pagan menos impuestos y salarios, al mismo tiempo que muchas grandes firmas de Wall Street se han concentrado sobre todo en el sector financiero y el trading. Todas estas últimas ganaron fortunas mientras creció el consumo, y pudieron explotar las oportunidades increíbles de vender lo que fuera a corto plazo con tal de tener una ganancia trimestral que reportar en la bolsa. Pero ni la economía de servicio ni la financiera, menos el trading, se sostienen en tanto no crean valor, productos nuevos. El trading es en esencia especulativo.

Bueno, siguiendo con mi colega el profesor, hace tiempo que me dice que se niega a comprar productos en Wallmart. Esta cadena de tiendas, la más grande del mundo, representa lo bueno, lo malo y lo feo del actual capitalismo consumista norteamericano. Wallmart vende a precios bajos bienes producidos mayormente en China o el Tercer Mundo, manda a la quiebra a las empresas locales –o las arrincona pues les impone precios bajos–, paga salarios mínimos y gana como loca sin pagar tantos impuestos. El modelo Wallmart, opinan algunos, es un síntoma del declive económico de los EUA.

El caso es que antes, para seguir con otras probables causas, en la locura consumista de los años 90, cuando gracias al crédito barato y al dinero plástico –las tarjetas de crédito que llegaban por correo incluso si uno no las pedía– las masas confluían a Wallmart y los shopping malls a satisfacer sus fantasías materiales, se perdió la distinción entre necesidades y placeres. Resulta que las necesidades como la educación y la salud eran más caras, mientras los productos de consumo se abarataban, dando una apariencia de bienestar inmediato que hacía olvidar los problemas. Cuando se fue agotando la expansión por crédito, se inventó otro mecanismo, el de la doble o triple hipoteca, todo con la venia de la Reserva Federal, que creía tonta o interesadamente que las burbujas crecen y mueren solas. Como las casas se podían comprar o rehipotecar a bajos intereses, y el precio subía –especulativamente por cierto–, resulta que los bancos lo llamaban a uno por teléfono para inducirlo a “refinanciar” la casa, y con el dinero uno regresaba al mall a seguir comprando.

Ciertamente, hay explicaciones más complejas y menos descriptivas, pero no las recomiendo al común de los mortales porque no las va a entender. Lo que sí se debe entender es que la base del sueño americano era ser propietario de una casa y que hoy es una pesadilla para muchos. Las casas se construían en unos pocos meses y se vendían o alquilaban rápidamente. Hasta que fue creciendo una burbuja especulativa que levantó los precios, cuando al mismo tiempo caminábamos a la tercera hipoteca, y luego las entidades financieras te daban préstamos sin colateral, ganaras lo que ganaras, y grandes compañías compraban y vendían paquetes de hipotecas, muchas con activos tóxicos, con la garantía de otra, como Goldman Sachs, que decía que si perdía valor te compensaban.

El caso es que todo colapsó en la crisis del 2008-2009, matando al sueño americano. Desde el 2008 hasta hoy, un promedio de 900,000 propietarios de casa han quebrado y los bancos, a su vez, las han rematado al mejor postor, llevando el precio más abajo todavía. Todavía no se recupera, sea que hablemos de Miami, Washington o San Francisco. La última cifra que tengo es de 909,000 casas perdidas entre enero y octubre del 2010. Y los que todavía la tienen, la siguen pagando, pero siguen hipotecados, no faltando algunos, como mi cuñada, que tienen la deuda al mismo nivel que el valor de la casa. Son dueños de nada, y si pierden el trabajo engrosan las filas de los desgraciados. Bueno, si al llegar a viejo sigues pagando tu casa, resulta que ahora ya no vives un sueño sino una pesadilla, pues se acerca el momento de la jubilación. Eso sin contar las siete tarjetas de crédito en promedio que uno sigue pagando. Cabe mencionar que los bancos unilateralmente te suben los intereses en nuevos préstamos.

Sean por las casas y el consumo de lo que fuere en los centros comerciales, y mientras no se recupere la economía popular, que ya no se puede soñar como antes en los EUA. Para empeorar las cosas, el déficit fiscal acumulado por guerras y exoneraciones a las corporaciones y a los ciudadanos de altos ingresos está ahora fuera de control. La deuda nacional crece y crece. Ha pasado, si no me equivoco con los ceros, a $ 12,25 billones. Se financia con bonos del tesoro vendidos principalmente en el exterior, sobre todo a China, nuevo centro de poder mundial.

Las guerras de Irak y Afganistán siguen sin tener un horizonte definido de victoria. Los soldados regresan a ser atendidos en hospitales con costos altísimos y aumenta el número de suicidios. Tampoco olvidemos que la gente paga más por educación y tiene salud más cara con menor cobertura. Cerca de 50 millones de estadounidenses no tienen seguro y muchos asegurados solo pueden pagar el mínimo. El gran temor es a una enfermedad catastrófica que los quiebre financieramente.

En fin, error tras error. Ciertamente, es un fin de época, de un siglo de oro que empezó probablemente en 1910, cuando los EUA tomaron Panamá y abrieron el canal en 1914, ganando luego la Primera Guerra Mundial en 1918, indicando así su rol de potencia en ascenso.

Ahora ha comenzado el descenso. Le toca turno a China, pero su ascenso será lento y no creo que pueda reemplazar a los EUA en tanto no tiene poder cultural ni discurso universal, y porque la maquinaria de guerra del Pentágono sigue siendo de primer nivel, por lo menos por un tiempo.

Fuente: Diario La República (Perú). Dom, 16/01/2011.